En una reforma integral de los elementos por seleccionar es probable que una reforma de estas dimensiones termine por cambiar la disposición de las habitaciones, su uso, sus acabados, y de las verduras encontradas y hasta enderezadas o negras, y también todas las puertas de interior de nuestra casa.Antes de elegir las puertas interiores de un piso reformado, se debe informar al respecto al estilista que va decorar a nuestro espacio, ya que depende de si es un espacio cerrado o abierto, y en lo que las puertas tindran un impacto visual muy fuerte en el conjunto de la aparencia del piso.Así mismo, la elección de materiales se ha hecho con cura, ya que ha de combinar adecuadamente con el resto de los materiales, colores y texturas triadas para el resto de las superfícies de nuestro suelo. Además, hay diferentes estimaciones de puertas que pueden resultar muy útiles en diferentes áreas de nuestro espacio y para no desaprovechar ni un milímetro líreo de paso, de emmagadura, o simplemente para probar nuestro piso.

Espacio abierto o corredor ... ¿cuando es más importante la elección de puertas interiores?

¿Como has pensado planear tu espacio? Cuando te acerques a especialistas en reformas, es necesario que llegues con una idea muy precisa de cómo visualizas tu piso renovado.

Tradicionalmente, un piso estaba distribuido de forma clásica: una entrada (equivalente al hall anglosajón o americano) y desde ahí despuntaba un corredor o pasillo que servía como distribuidor en el resto de las piezas de la casa: salón, comedor, habitaciones , cocina, aseos, etcétera. Esta distribución, evidentemente sirve para dar una mayor privacidad a cada una de las áreas del hogar. Se considera una distribución clásica porque es la que se utilizó durante mucho tiempo en el diseño tanto de casas independientes como de pisos o apartamentos.

Por otra parte, en edificaciones o reformas más modernas, se prioriza más un espacio abierto, en el que desde la entrada se puede pasar, casi sin puertas, en diversas áreas de la casa, reservando el uso de puertas en los aseos y las habitaciones privadas. Desde una cocina abierta se accede al salón y el comedor, mismos que se ven "rodeados" por las entradas, dotadas de puertas, los lavabos y las habitaciones. En este caso, las puertas no tendrán un papel tan protagonista, sin embargo, pueden incidir mucho más en la apariencia del espacio en su conjunto, ya que serán visibles desde la cocina y el salón: los espacios en que se pasa más tiempo y se recibe a los invitados.