Sinopsis del libro2 vecinos que me habían acompañado y Remiro, el viejo criado delconde, bajaron las escaleras, que crujieron y se quejaron bajo su peso.Alix no obedeció, me hizo un ademán que Los señores del tiempo pdf  traduje en un: «No piensomoverme de aquí».—Como deseéis, ¿sabéis rasurar?—Afeitaba a mi padre y a mis hermanos. Tengo buen pulso.—Bastará con que afeitéis al conejo.—¿Senior?—O eso, o bien afeito al conejo y vos abrís al fallecido en canal. Vamos adarnos prisa antes que alguien nos lo impida.Alix sacó una daga y no hizo más preguntas. Se aproximó a la ventanaen pos de claridad y levanté la túnica de Furtado para empezar la laborde extraerle ciertas vísceras.En el momento en que me hice con ellas las sostuve con un paño para no tocarlas ylas puse en la palangana.—Traed la piel afeitada del conejo, Alix. Frotaremos las vísceras.—¿Qué buscáis?A la piel del conejo le salieron ampollas, parte de ella quedóabrasada.—Lo que termina de pasar. Me lo enseñó hace unos años un físico dePamplona. Es el efecto del escarabajo aceitero cuando se toman másmiajas de las debidas.—¿Son esos polvos pardos que utilizan los soldados en los burdelescuando les falla la virilidad?Sonreí.http://libros12.strikingly.com/blog/eva-garcia-saenz-de-urturi